Restaurante 1 Restaurante 2 Restaurante 3 Restaurante 4

EL RESTAURANTE

Restaurante El GallineroEl Gallinero está emplazado en una finca rústica, antigua propiedad del Marqués de Pelayo, aristócrata apasionado por la serranía madrileña que disfrutaba con los bellos atardeceres y el agradable clima de la zona.

El edificio, en un comienzo utilizado como corral contiguo a la casa del guarda, ha sido completamente remodelado para albergar el actual restaurante, un espacio de carácter único y singular que mantiene la arquitectura típica de esta zona serrana y su esencia bucólica, transportándonos a la vez a un ambiente sofisticado, fruto del especial cuidado que se presta a todos los detalles.

El espacio interior combina la tradición con la modernidad dotando al lugar de una personalidad propia. En la misma entrada nos llama la atención la armónica combinación de madera natural y piedra que se alzan hasta un alto techo abuhardillado con amplias vigas dotando a la sala, que alberga uno de los salones y la barra, de un carácter singular y de un cálido entorno en las épocas más frías del año.

El amplio pasillo nos traslada a un ambiente diferente, que complementa el conjunto, donde podemos disfrutar de zonas privadas para celebrar nuestras reuniones de forma íntima y acogedora, y en el que la luz que atraviesa las amplias cristaleras desempeña el papel principal. Ambos espacios, así como los aseos y la entrada desde el exterior están habilitados para permitir el acceso a personas con movilidad reducida.

Durante la primavera y el verano las cenas se convierten en el momento álgido gracias a su original patio interior ajardinado, que nos permite disfrutar de agradables momentos bajo la excepcional luz del estrellado cielo de la sierra de Madrid, captando los agradables aromas de las flores y el campo que rodean el antiguo corral de la casita del guarda.

La cuidada gastronomía que nos ofrece el Restaurante El Gallinero guarda los cánones de la alta cocina tradicional, aportando toques personales que nacen de la inspiración diaria, teniendo muy en cuenta la época del año y los productos estrella que cada estación proporciona.

Los platos más tradicionales, como puede ser el cordero, conviven en la carta con nuevas creaciones que nacen de la creatividad compartida del equipo de cocina, para satisfacer todo tipo de paladares. Las materias primas, de excelente calidad, proceden en la mayoría de los casos directamente de sus puntos de origen, como ocurre con los pescados y con la carne de la sierra del Guadarrama.

En otoño la carta saca el máximo partido a productos estrella como las setas, hongos y los platos de caza, que cocina de diferentes maneras para ofrecernos la mayor variedad posible. Durante la época estival estos ingredientes dan paso a pescados como bonito y merluza, y frutas y hortalizas como higo, melón y pimiento verde.

reserva-el-tenedor